viernes, 30 de marzo de 2012

El caduceo y la Vara de Esculapio


HISTORIA DE PALITOS, SERPIENTES, Y CONFUSION.





Desde tiempo inmemorial el hombre ha sentido temor y fascinación ante la serpiente. Al observar la vida de este misterioso reptil y ver como adquiere nueva vida en la primavera, cambiando completamente su piel todos los años, se asoció a la serpiente las ideas de sabiduría, rejuvenecimiento, fertilidad, salud y prosperidad. Los aztecas, indios orientales, cretenses, y fenicios, rindieron culto a la serpiente como uno de sus dioses. Los indios de América reverenciaron a la serpiente de cascabel; los budistas, a la cobra; y los babilónicos, al pitón (dragón monstruoso, hijo de la tierra).
Según algunos autores, la costumbre de venerar la serpiente data de 3000 a de J. C., cuando la estrella Alpha Draconis de la Constelación Draco era la Estrella Polar, que se consideraba muy importante para determinar el destino del hombre.
Incluso en la biblia podemos encontrar estas aseveraciones: Por eso el Señor mandó contra ellos serpientes venenosas, para que los mordieran, y muchos israelitas murieron. El pueblo se acercó entonces a Moisés, y le dijo: Hemos pecado al hablar contra el Señor y contra ti. Ruégale al Señor que nos quite esas serpientes. Moisés intercedió por el pueblo, y el Señor le dijo: Hazte una serpiente, y ponla en un asta. Todos los que sean mordidos y la miren, vivirán. Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso en un asta. Los que eran mordidos, miraban a la serpiente de bronce y vivían. (Números 21.6-9 NVI). La serpiente en el asta representaba sanidad, salud.
Del culto a la serpiente surgieron dos símbolos: el caduceo y la vara de Esculapio, seguro que todos habrán visto alguna vez estos símbolos al ir a cualquier hospital, clipper, cesamo o cesar, asi como cualquier clínica, servicio sanitario, consulta de dentista o farmacia. Después del estetoscopio (ese instrumento que se usa para presumir q se es estudiante de medicina pero q algunos lo usan para auscultar al paciente) y la bata(que yo no uso para q no crean q soy medico),el bastón de esculapio y el caduceo son uno de los símbolos más representativos de la medicina.
Asentados en la mitología griega, sus orígenes se remontan a hace miles de años. Sin embargo, el caduceo no tenía en principio ninguna relación con la medicina. Su uso simbólico fue modificándose, confundiéndose a menudo con el bastón de esculapio y tomándose ambos como sinónimos, debido en gran parte a su similitud: los dos incluyen una vara, que según diversas opiniones representa una varita mágica, un báculo, una cayada de pastor o un símbolo fálico. Generalmente se considera que significa el árbol de la vida, pero todo esto pertenece a la mitología. Algunas organizaciones que tomaron como simbología el caduceo acabaron reconociendo el error y volvieron a utilizar el bastón o vara de esculapio. A pesar de todo, actualmente se suelen utilizar indistintamente.

Caduceo


La palabra caduceo deriva del griego kadux que significa heraldo o embajador. Originalmente el caduceo consistía en una rama de olivo con dos hebras de lana, las cuales se han ido substituyendo sucesivamente por dos cintas blancas y después por dos serpientes entrelazadas y mirándose cara a cara. La rama de olivo se convirtió finalmente en una vara con puño y dos alas extendidas.
Según la mitología griega, Mercurio (Hermes para los amigos),hizo una lira de un caparazón de tortuga y su música agradó tanto al dios Apolo que le hizo el embajador de los dioses. Adonde quiera que fuere Mercurio (Hermes para los amigos) llevaba consigo el caduceo como varita mágica. Sus obligaciones incluían llevar mensajes a los dioses y promulgar asambleas. En cierta ocasión separó Mercurio (Hermes para los amigos) dos serpientes que estaban enzarzardas en mortal combate; desde entonces empezó a repartir mensajes entre enemigos y la varita se convirtió en símbolo de neutralidad.
Además de pacificador, Mercurio (Her…ay ya saben!) era dios de los mercados,patrón del comercio y del juego de dados.Con su fascinadora elocuencia convencía de que el mal era el bien.
En el siglo xvi el impresor alemán Froeben usaba el caduceo como sello distintivo de su establecimiento. La gente de mar adornaba sus barcos mercantes colocando este símbolo en la proa de las naves; en la bahía de Marsella se ve el caduceo pintado en una roca, dando la bienvenida a los navegantes. En cierta ocasión un banco de Francia usó en sus cheques la figura del caduceo como símbolo de prosperidad.

Bastón de Esculapio




Más sencillo que el Caduceo, el bastón de Esculapio consiste en una única serpiente enrollada sobre una vara o bastón. Representa a Asclepio, Dios de la curación en la mitología griega. Los romanos cambiarían más tarde el nombre dejándolo como Esculapio.
Este emblema apareció unos 800 años a de J. C., en tiempos de Homero. Según la mitología, Esculapio era hijo de Apolo y de Coronis; ésta era hija de Flegiasrey de Tesalia. Encolerizado Apolo porque Coronis estaba enamorada del hijo de Eratos, cuando nació su hijo lo dejó abandonado en el Monte Titón, donde fue amamantado por una cabra. Un pastor encontró al niño y lo entregó al cuidado del centauro Girón, quien le enseñó la medicina.
A ruegos de Pluton, dios de los infiernos, Júpiter hizo morir a Esculapio porque éste curaba los enfermos y resucitaba los muertos, y el infierno se quedaba desierto. Por solicitud de ApoloEsculapio quedó inmortalizado, permaneciendo entre las estrellas en el cielo.
Esculapio existió realmente en Tesalia, y era un médico de gran fama. Después de su muerte fue deificado y entonces empezaron las leyendas, siendo venerado en Atenas y Corinto, y en Pergamo, ciudad donde nació Galeno. En 293 a de J. C. se desarrolló una grave epidemia en Roma; desesperados sus gobernantes consultaron con los oráculos de Sibilina, y éstos aconsejaron que trajesen a Esculapio de Epidauro. A tal fin le enviaron una galera, la cual regresó trayendo a bordo una serpiente sagrada. Cuando la embarcación entró en aguas del Tiber, acercándose a la Isola Tiberina de Roma, la serpiente saltó a tierra y la epidemia cesó en seguida. Como prueba de gratitud los romanos construyeron un barco de piedra, al sur de la isla. En la proa de la nave se ven las figuras de Esculapio y la serpiente, y el mástil está representado por un obelisco. En dicha isla se halla hoy la iglesia de San Bartolomé y el Hospital de San Juan de Dios.
Epidauro se halla cerca de Atenas y fue un santuario médico muy importante en tiempos antiguos. En esta ciudad Esculapio asistía a miles de enfermos que acudían de todo el litoral del Mediterráneo. Las serpientes representadas en los símbolos de Esculapio corresponden al género Coluber longissimus, de color amarillo y negro y de uno a dos metros de largo. Estos ofidios aún se encuentran en las ruinas de los templos romanos del Sur de Europa. 
Esculapio se le representa como un hombre de edad madura, barbudo, de mirada serena y con abundante cabellera que recoge con una diadema. Casi siempre aparece vistiendo un manto que deja al descubierto el brazo derecho y el busto. Sus atributos son la copa con la bebida salutífera, el báculo con la serpiente enroscada -signo de adivinación entre los griegos- y un perro en recuerdo del que llevaba consigo el pastor Arestanas, quien recogió a Esculapio en el monte Titón.
Este símbolo fue el que verdaderamente se asoció a la medicina desde un principio. Más tarde se añadió la estrella de la vida (en color azul que puede verse en la fotografía de arriba) esta estrella con seis puntas representa las seis principales tareas en la emergencia médica.

Confusión en la utilización del caduceo como símbolo de la medicina

Como ya hemos visto el caduceo no tiene nada que ver con la medicina.Fue a partir de la Edad Media, que el caduceo se empezó a usar como emblema de la medicina, cuando el aristócrata William Butts, médico del rey Enrique VIII de Inglaterra lo incluyó en su escudo nobiliario; En 1856, el Servicio del Hospital de la Marina (EE.UU.), antecesor del actual organismo de la Salubridad Pública, pensó que el caduceo sería un buen símbolo para significar el carácter no combatiente de la clase médica. Finalmente en 1902 fue adoptado oficialmente por el cuerpo médico del Ejército de los Estados Unidos, en substitución de la Cruz de San Juan. A partir de ahí su uso empezó a expandirse internacionalmente. Por tradición, ambos símbolos se siguen asociando a la medicina, aunque el símbolo original e histórico de la medicina será siempre el bastón de Esculapio. La Organización Mundial de la Salud y la Asociación Americana de la Salud son algunos de los organismos oficiales que utilizan la vara de Esculapio.

domingo, 7 de marzo de 2010

Los Derechos de los Pacientes





Uno de los puntos en que las personas que visitan un centro de atencion de salud se encuentran desprotegidos es en el aspecto de que estas personas no saben que estan protegidas por una serie de enunciados que se han establecido como un respaldo legal para solicitar una atencion médica digna y personalizada, por ello me he tomado la libertad de publicar este documento, esprando sea de utilidad tanto a los médicos como a los pacientes.
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DERECHOS DE LOS PACIENTES
No hay actualmente una ley de derechos de pacientes como tal, sin embargo, una Proclamacion De Derechos ha evolucionado de tal forma que actualmente se considera como una ley dentro de la medicina actual. Las consideraciones que se utilizan en el Servicio de Emergencia y UCI son:
  1. El paciente tiene derecho a recibir un cuidado considerado y respetuoso.
  2. El Paciente tiene derecho a recibir de su medico la informacion completa acercade su diagnostico, tratamiento y pronostico en terminos que sean razonablemente comprensible por el paciente.
  3. El paciente tiene el derecho de recibir por parte de su medico toda la informacion necesaria para dar su consentimiento informado antes del inicio de cualquier procedimiento y/o tratamiento.
  4. El paciente tiene el derecho de rehusar tratamiento hasta donde la ley lo permita, y a ser informado de las consecuencias medicas de su accion.
  5. El paciente tiene el derecho a la consideracion de su privacidad respecto a su programa de cuidado medico.
  6. El paciente tiene el derecho a esperar que toda la informacion acerca de su problema sea tratado como confidencial.
  7. El paciente tiene el derecho a esperar que el hospital presente una respuesta razonable y dentro de sus capacidades a su solicitud.
  8. El paciente tiene el derecho a obtener informacion respecto a cualquier comunicacion de su hospital con otra institucion de salud e instituciones educativas siempre que este involucrado su cuidado.
  9. El paciente tiene el derecho a ser advertido si el hospital se propone involucrarlo o trata de realizar experimentos humanos que afecten su cuidado o tratamiento.
  10. El paciente tiene el derecho de esperar una continuidad razonable de su tratamiento.
  11. El paciente tiene el derecho a revisar su cuenta, y a recibir una explicacion de esta independientemente del origen del pago.
  12. El paciente tiene el derecho a conocer las reglas y regulaciones del hospital que se relacionen con su conducta como paciente.
Estos derechos se aplican tambien al representante del paciente cuando el paciente no puede representarse a si mismo.

sábado, 20 de febrero de 2010

Todos Mienten: La Filosofia del Dr. House





En mi navegar por la red me he encontrado con esta delicia de libro, imprescindible para todos los que somos fanáticos del Dr. House.
El libro es en realidad una recopilación de ensayos por diferentes autores, todos ellos con grados académicos en Filosofía que crearon esta original obra la cual consta de 248 páginas y cientos de notas.

El libro es de fácil lectura y no hay necesidad de tener profundos conocimientos previos en filosofía para entenderlo. No es un análisis profundo de cada rama filosófica ni tampoco un listado de frases célebres de House. Sin embargo, se toma a Gregory House, el personaje ficticio, como objeto de estudio y los autores tratan de explicar su extraña conducta desde diversos puntos de vista. Así pues, se le ve desde el punto de vista de Sartre y el existencialismo, de la filosofía de Nietzsche, desde la doctrina Zen, la Taoísta, y se le compara a personajes como Sócrates y Diógenes.

Pero no solamente se analiza la personalidad de House, sino la de los que le rodean, haciendo énfasis en la amistad que lo une con Wilson, en la relación que mantiene con la Dra. Cuddy, con Cameron, Foreman y con Chase. El segundo equipo, que aparecería en la 4a y 5a temporada, no está presente a pesar de que el libro, tanto en su edición original en inglés como la edición mexicana, son del 2009.

El meollo de la mayor parte de los ensayos es, por supuesto, la moral de House, la cual es analizada minuciosamente tomando como material de referencia los capítulos, las frases que dijo y los casos a los que se enfrentó. Para la mayor parte de los autores, House no es un individuo sin escrúpulos,sino un médico con un enfoque científico a quien sólo le interesa la verdad. Para House, descubrir el diagnóstico es el fin último no solo de su práctica profesional, sino de su vida. En este aspecto, los autores llegan a compararlo con Sherlock Holmes quien, igual que House, era adicto al opio (el vicodin que consume House es un derivado del opio). Igual que Sherlock Holmes, House tiene a su Watson, con la diferencia de que el Watson de House está distribuido entre varios personajes.

La arrolladora honestidad de House se debe a su falta de compromiso con las reglas sociales, las cuales son un estorbo para su mente. A los largo de la serie lo vemos cometer actos que podrían parecer poco éticos pero que se justifican desde su punto de vista. Para él, hallar el diagnóstico lo es todo: El principio y el fin. Los medios de que deba valerse no tienen importancia. Miente, lastima, finge y, en no pocos casos hiere a los demás al decir siempre la verdad (su verdad). A House no le van los convencionalismos ni en su trato personal ni en su estilo de vida. No es un consumista, la moda tampoco le interesa y no establece relaciones románticas con nadie pues todo esto pondría en peligro su búsqueda de la verdad, su objetividad. Prefiere mil veces una buena discusión que un acuerdo hipócrita que mine su capacidad analítica.

La dependencia de House a las drogas es un punto que se discute ampliamente en el libro y los autores en realidad no se ponen de acuerdo en su significado pero coinciden en que la serenidad que le brindan los opiáceos, su alejamiento de los otros como personas y la “cosificación” del paciente lo sitúan en una posición privilegiada para analizar desapasionada y fríamente los casos que le toca resolver.

Se trata de un excelente libro cuyo objetivo se cumple cabalmente. Los fanáticos de la serie lo disfrutarán enormemente, aunque tiene sus puntos débiles ya que al ser producto de diversos autores el estilo es irregular y, con frecuencia, se roban unos a otros los ejemplos haciendo que, de vez en cuando, la temática se vuelva un poco repetitiva.
Sin embargo, lo recomiendo ampliamente

link: http://www.mediafire.com/file/wmmwjndykvn/El Filo del Maestro House.rar

lunes, 3 de noviembre de 2008

La Carta de Esculapio a su hijo





En la mitología griega Asclepio o Asclepios, Esculapio para los romanos, fue el dios de la Medicina. Se dice que la familia de Hipócrates descendía de este dios. Sus atributos se representan con serpientes enrolladas en un bastón, piñas, coronas de laurel, una cabra o un perro. El más común es el de la serpiente, animal que, según los antiguos, vivía tanto sobre la tierra como en su interior. Asclepios tenía el don de la curación y conocía muy bien la vegetación y en particular las plantas medicinales
La vara de Asclepio (Esculapio para los romanos) es un antiguo símbolo griego asociado con la astrología y la curación de enfermos mediante medicina. Consiste en una serpiente entrelazada alrededor de una vara larga. La vara fue, durante mucho tiempo, símbolo de la profesión médica, y la serpiente, que muda periódicamente de piel, simboliza, por lo tanto, el rejuvenecimiento. Asclepio era el dios de la curación en la antigua mitología griega. Es común caer en el error confundiendo esta vara con el caduceo de Hermes (Mercurio para los romanos). La diferencia y la peculiaridad del bastón de Esculapio está en que no tiene alas y sólo asciende por la vara una serpiente. La serpiente se consideraba en muchas culturas capaz de resucitar a los muertos y Esculapio en su afán de sanación iba resucitando a la gente difunta que veía. Hades, Rey de los Infiernos, molesto por la reducción de los enviados a su reino, fue a quejarse del uso que Esculapio hacía de la serpiente, así pues como medida salomónica, Zeus optó por anular la capacidad de la resurrección y dotándola solamente de la sanación. De ahí su estrecha relación con el mundo médico.
Aparte de la historia que acabo de contarles, Asclepio nos ha dejado una carta muy hermosa, en donde, después que su hijo le refiere querer seguir sus pasos, y convertirse en médico, describe la profesión del médico, con tanta belleza y tanta exactitud que si la hubiese escrito ayer no le tendría que cambiar ni un ápice, asi de certera es su descripción.
Dado que yo sigo siendo un soñador románticamente enamorado de la Medicina, he decidido compartir con ustedes esta carta, para los que somos médicos, redescubramos la entrega, el sacrificio, la satisfacción y el orgullo de ser médicos, de haber sido bendecidos con el poder de sanar; y aquellos que no lo son y lean esta carta, puedan pensar en sus médicos, amigos, familiares, o conocidos, y los vean con otros ojos.
Con cariño, una de mis obras favoritas

LA CARTA DE ESCULAPIO A SU HIJO

“ QUIERES SER MEDICO HIJO MIO?

Aspiración es esta de un alma generosa, de un espíritu ávido de ciencia. ¿Deseas que los hombres te tengan por un Dios que alivia sus males y aleja su espanto?
¿has pensado bien lo que va a ser de tu vida? Tendrás que renunciar a tu vida privada; mientras la mayoría de los ciudadanos pueden, una vez terminada su tarea, aislarse lejos del infortunio, tu puerta deberá estar abierta a todos. A toda hora del día o de la noche vendrán a tumbar tu descanso, tus placeres, tu meditación. Ya no tendrás horas que dedicarle a tu familia, a los amigos o al estudio. Ya no te pertenecerás. Los pobres acostumbrados a padecer no te llamarán sino en caso de urgencia, pero los ricos te tratarán como su esclavo, encargado de remediar sus excesos, sea por una indigestión o por un catarro.
¿Eras estricto en escoger a tus amigos, buscabas la sociedad con hombres de talento, con artistas, de almas delicadas? En adelante no podrás desechar a los fastidiosos o a los escasos de inteligencia, a los despreciables. El malhechor tendrá tanto derecho a tu asistencia como el honrado. Prolongarás la vida de nefastos y el secreto de tu profesión te prohibirá impedir crímenes de los que seas testigo.
¿Tienes fe en tu trabajo para conquistarte una reputación? Ten en cuenta que te juzgarán no por tu ciencia, sino por casualidades del destino, por el corte de tus ropas, por la apariencia de tu casa, por el número de tus criados, por la atención que dediques a las charlas y por los gustos de tu clientela. Los habrá quienes desconfíen de tí si no usas barba, si no vienes de Asia, si crees en Dioses, otros si no crees en ellos.
¿Te gusta la sencillez? Habrás de adoptar la actitud de un augur. Eres activo, sabes lo que vale el tiempo, no habrás de mostrar fastidio ni impaciencia, tendrás que soportar relatos que arrancan desde el principio de los tiempos para explicar un cólico, ociosos te consultarán solo por el placer de charlar, serás el vertedero de las nimias vanidades.
Sientes placer por la verdad, ya no podrás decirla, tendrás que ocultar a algunos la gravedad de su mal, a otros la insignificancia, pues les molestaría. Habrás de ocultar secretos que posees, consentir en parecer burlado, ignorante o cómplice.
No cuentes con agradecimiento cuando el enfermo sana, la curación es debida a su robustez, si muere, tu serás el que lo ha matado. Mientras está en peligro, te tratará como a un Dios, te suplica, te promete, te colma de halagos. No bien está en convalecencia, ya le estorbas. Cuando se trata de pagar los cuidos que le has prodigado, ya se enfada y ya te denigra.
Cuanto mas egoístas son los Hombres, mas solicitud exigen.
No cuentes con que este oficio penoso te haga rico,. Te lo he dicho: esto es un sacerdocio. Te compadezco si sientes afán por la belleza; verás lo mas feo y repugnante que hay en la especie humana, todos tus sentidos serán maltratados. Habrás de pegar tu oído contra el sudor de pechos sucios, respirar el olor de nauseabundas viviendas, los perfumes subidos de las cortesanas .palpar tumores, curar llagas verdes de pus, contemplar orines, escudriñar esputos, meter el dedo en muchos sitios.
Cuantas veces un día hermoso, soleado y perfumado, al salir de un banquete te llamarán por un hombre que molestado por dolores de vientre te presentará un bacín nauseabundo diciéndote satisfecho: Gracias a Dios que he tenido la precaución de no tirarlo. Recuerda entonces que habrá de parecerte interesante aquélla deyección hasta la belleza misma de las mujeres, consuelo del hombre se desvanecerá para ti. Las verás por la mañana, desgreñadas y desencajadas desprovistas de bellos colores, olvidando sobre los muebles parte de sus atractivos. Cesaran de ser Diosas para convertirse en pobres seres afligidos por la desgracia. Sentirás por ellas menos deseos que compasión.
Tu oficio será para ti una túnica de Neso. En la calle, en los banquetes, en los teatros en tu misma casa los desconocidos, tus amigos, tus allegados te hablarán de sus males para pedirte un remedio. El mundo te parecerá un vasto Hospital, una asamblea de individuos que se quejan.
Te verás solo en tus tristezas, solo en tus estudios. La conciencia de aliviar males te sostendrá en tus fatigas, pero dudarás si es acertado hacer que sigan viviendo hombres atacados por un mal incurable, niños enfermizos que ninguna probabilidad tienes de ser felices.
Cuando a costa de mucho esfuerzo hallas logrado que la existencia de algunos se prolongue, vendrá una guerra que lo destruirá todo.
Piénsalo bien mientras estés a tiempo. Pero, si indiferente a la ingratitud, si sabiendo que te verás solo entre las fieras humanas, tienes un alma lo bastante estoica para satisfacerse del deber cumplido sin ilusiones, si te juzgas pagado lo bastante con la dicha de una madre, con la cara que sonríe porque ya no padece, con la paz de un moribundo a quien ocultas la llegada de la muerte; Si ansías conocer al hombre, penetrar a todo lo trágico de su destino, entonces , hazte médico, hijo mío.